Patricia Madrid

#FFMCS2025

Modelo de fortaleza y superación. Desde muy pequeña supo que su porvenir estaría vinculado invariablemente a las prístinas aguas de su amada isla, inicialmente como recolectora de orilla y actualmente como la presidenta del sindicato de pescadores, y como próspera emprendedora con la producción de un su exclusivo té gourmet a base de cochayuyo. Como si esto fuera poco, en enero del presente años irrumpió como la primera directora de la Federación Interregional de Pescadores Artesanales del Sur (Fipasur). “Siempre me he considerado una mujer empoderada, que ha tocado muchas puertas para poder lograr alzar la voz y salir de mi zona de confort”, enfatiza.

 

Su historia ligada a la costa y a las tareas típicas de la zona emergieron a muy temprana edad, al ‘empaparse’ de la sabiduría y enseñanzas de entrañables familiares. “A los 7 años mi mamá (Cecilia Bravo) me llevó a Mancera para que fuera criada por mi abuela y tío -que para mí fueron mi segunda madre y mi papá-, porque ella trabajaba en esos años, como muchas señoras, como nana puertas adentro en Valdivia. Ellos me enseñaron a recolectar desde niña, me enseñaron los vientos, las mareas, y a limpiar pescados y choros, porque a nosotros nos pagaban por canasto de choros limpios. Así me fui relacionando con el mar”, recuerda Patricia (64).

Reminiscencias de tiempos idos, pero presentes en lo más profundo de su ser. “Como aquellos ‘temporales a la antigua’ en la Bahía de Corral, donde al otro día salía tempranito, disfrazada con el traje de agua de mi viejito, a recolectar lo que había botado el temporal a la orilla de la playa. Fueron muy bonitos esos años. Más tarde regresé a Valdivia para educarme, y lo hice en el colegio de Fundación mi Casa y en la Escuela N° 7, pero siempre ligada con la vida en Mancera, porque nunca dejé de ir los fines de semana a ver a mi abuelita (Eudosia Risco) y tío (Francisco Bravo).  Seguía vinculada e íbamos a recolectar choros y luche, y en esos años cuando salía la huaica -como le decíamos nosotros y que es un pez parecido a la pescá- limpiábamos cantidades con mi abuela y la secábamos al sol para así tener para el invierno; se secaba y después se desmenuzaba y se guardaba en bolsas de papel para hacer esos famosos guisos con ese pescado. Así me fui criando y tomándole el gustito al mar”, comenta.  

Pasado el tiempo, a la edad de cuarenta años, ingresó a la enseñanza media, “etapa muy bonita y satisfactoria”, indica, argumentando que “tenía que avanzar y mis tres hijos ya estaban criados, así que ahora me tocaba a mí”.   

-Señora Patricia, ¿cómo y cuándo surgió el interés por formar parte del Sindicato de Pescadores de Isla Mancera, dicho sea de paso, un gremio históricamente masculino? ¿Cómo fueron los inicios?  

“En el 2011, cuando me acerqué a la dirigencia, ya existía el Sindicato de Pescadores Isla Mancera con varones solamente. Fue fundado el 27 de marzo de 1987 y es uno de los más antiguos de la bahía de Corral. Desde siempre, hombres. En el 2011 se reactivó el sindicato y se hizo con mujeres, entramos once y yo quedé como secretaria. Fue difícil incorporarse a una agrupación que siempre fue integrada por varones. Fue complejo, pero fíjese que con el tiempo se fueron acostumbrando a que hubiera mujeres”.

-Sin duda un sesgo machista, tal vez inconsciente, pero presente en el rubro, sobre todo en décadas pasadas. ¿Ha cambiado actualmente o persiste de igual manera?  

“Todavía un poco, porque la vida los ha criado así, pero sí están respetando la equidad de género, que es muy importante”.  

ROMPIENDO OLAS

-Primero secretaria y luego presidenta, hasta el día de hoy. ¿Cómo fue ese salto?, muy relevante por los demás, porque se convirtió en la primera mujer presidenta de un sindicato de pescadores, que no es para nada habitual.

“Llevo cuatro períodos como presidenta. Al principio fue muy difícil, en el sentido de que era la representante legal de una organización, ¿y sabe qué?, yo dije ‘voy a estudiar, voy a interiorizarme acerca de las leyes de la pesca artesanal, voy a preguntar a las personas que llevan más años’… En ese tiempo quien ayudo bastante también, fue uno los socios que había sido presidente y que se reintegró cuando se activó el sindicato. Uno con los años no debe decir que lo sabe todo, porque cada día va aprendiendo algo, porque las leyes van cambiando y se van modificando, entonces, una tiene que estar atenta como dirigenta de la pesca artesanal. Fue muy importante ese paso que di.

Otro importante logro alcanzado se dio en el año 2018, cuando junto a cinco mujeres de diferentes organizaciones, formamos la Mesa de Mujeres de Pesca Artesanal de la región de Los Ríos. Fue complejo, porque fue justo para el estallido social. El 2018 y 2019 fueron años muy importantes y hay que agradecer a todos quien nos ayudaron a impulsar esta mesa de mujeres, una corporación nacional muy exitosa, gracias al apoyo del Gobierno Regional. En estos momentos estoy trabajando full con la federación a la que pertenezco, que es Fipasur y de la cual también soy la primera mujer directora desde enero de 2025”.  

-Justamente le iba a consultar sobre eso. Otro hito relevante en su vida…

“Así es. Al principio pensé que iba a ser difícil, porque es una federación cuyos integrantes siempre han sido hombres, pero uno tiene que respetar al otro, ¿en qué sentido?, en el tener claro que ellos tiene más experiencia que yo, por lo que siempre estoy consultando muchas cosas. La comunicación es muy importante para poder seguir avanzado y poder trabajar con mis compañeros de la federación. Uno cada día debe ir aprendiendo y es importante escuchar al otro. Hasta el día de hoy no he tenido ningún problema y existe un respeto mutuo con mis compañeros directores. También quiero agradecer, especialmente, a don Marcos Ide, que es un pilar fundamental en la asociación Fipasur”.  

-En su trayectoria y actividades dirigenciales ha derribado mitos con respecto a la incursión de la mujer en esta área considerada, erradamente, sólo para el género masculino.

“Siempre me he considerado una mujer empoderada, que ha tocado muchas puertas para poder lograr alzar la voz y salir de mi zona de confort y del miedo; porque la mujer puede trabajar de igual a igual en todo ámbito, sobre todo en el de la pesca artesanal”.  

-En este sentido, ¿considera usted que es valorado el trabajo de la mujer en este ámbito, muy tradicional además, de la costa valdiviana?

“Muchos años han estado invisibilizadas las mujeres en este rubro, pero ahora se están valorando, porque hay muchas mujeres de la costa valdiviana y de sus alrededores rurales, que son muy valiosas. Ahora se está apreciando el oficio, por ejemplo, de las recolectoras de orilla y algueras, al igual que las que participan en actividades conexas, que son muy importantes. También se logró incorporar a las ahumadoras, charqueadoras, etcétera”.

-Finalmente, ¿está satisfecha y conforme con su vida frente al mar, con todo lo que ello ha significado en su historia personal?

“El mar es muy sabio, es el que nos ha dado el sustento y nos ha enseñado a respetarlo y a cuidarlo. Hay que proteger la sustentabilidad de todos los productos que uno saca, eso es lo más importante. En la Isla de Mancera están mis raíces, mi infancia. Para mí es muy importante la magia que tiene la isla, la magia de su gente. Estoy satisfecha y conforme con este profundo vínculo, porque el mar me ha dado lo que nunca pensé que me iba dar: experiencia y conocimiento. Nunca pensé que el cochayuyo me proporcionaría tantas satisfacciones, como economía y reconocimiento por mi producto y mi esfuerzo. Doy gracias al mar por todo lo que me ha enseñado, y por supuesto, a mi viejita y viejito que eran muy sabios y que todavía los extraño”.  

(Recuadro)

LOGROS EN CALETA ISLA DE MANCERA

“La caleta está hermosa. Entonces, encuentro que con el esfuerzo de todos los asociados hemos conseguido todo lo que tenemos actualmente y, por supuesto, haber logrado incorporar a mujeres al sindicato. En este sentido, la equidad de género es muy importante en la pesca artesanal. Hemos logrado bastante, tenemos nuestra concesión, también nosotros como sindicato estamos incorporados a la Ley de Caletas. Ha sido muy pesado el camino, pero muy contenta por todos los logros alcanzados”, expresa su presidenta.     

 

TÉ COYOI’ Y CENTRO GASTRONÓMICO “LA HERRADURA”: EMPRENDIMIENTOS CON SABOR A MAR 

La Pyme del sindicato de pescadores, ‘Reinas del Cochayuyo’, liderada por Patricia, lanzó en el 2003 un exclusivo té gourmet a base de cochayuyo. Sobre esta iniciativa, comenta que “sacamos un producto al mercado que se llama ‘Coyoi’, que es el té de cochayuyo con frutos de la región, con sabor a murta, golden berry y arándano. Doy gracias a Corfo que confió en mí para este proyecto. El té lo tenemos a granel, en 80 gramos y en mix de cajitas con ocho bolsitas. Lo pueden encontrar en el ‘Emporio La Nona’ en Valdivia, y también entrego al área comercial de la Fundación Chinquihue en Puerto Montt. Me siento muy orgullosa y feliz con este emprendimiento que me ha dado muchas satisfacciones”.

-Cuéntenos un poco acerca del Centro Gastronómico ‘La Herradura’, este sabroso emprendimiento que ha logrado muy buenos resultados. 

“El 2014 postulamos a un fondo del Fosis para levantar un centro gastronómico, ‘La Herradura’, específicamente para darle valor a los productos del mar que extraían nuestros buzos mariscadores. Fue tanto el furor, que hasta el momento lo tenemos muy bien equipado y muy lindo. Nosotras somos cuatro socias que trabajamos en el centro gastronómico, principalmente, en temporada estival y con los permisos correspondientes, también hacemos eventos durante el año. Nuestro salón tiene capacidad para sesenta personas es muy hermoso, con grandes ventanales con vista al río Tornagaleones. Estamos conformes y satisfechas, porque hemos sido valoradas”.